miércoles, 10 de septiembre de 2008

Comenzando el recorrido

Comenzamos la caminata por Santiago. Ya se avizora una agradable primavera, cuanto más recorres esta enorme ciudad te das cuenta de lo inconmensurable que puede llegar a ser. Buscar los objetos para hacer de tu hogar un espacio que te represente, que refleje lo que eres, no es una tarea tan difícil de lograr, en este popurrí de artilugios, sólo debes saber cómo y dónde buscar.

En un primer acercamiento a esta gran ciudad, nos podemos preguntar, ¿Dónde busco cosas que le den identidad a mi casa?, la respuesta fácil a esta interrogante sería, bueno a las clásicas tiendas de decoración, que las revistas del sábado promocionan, extrañas bodegas que están en la periferia de la ciudad, totalmente inaccesibles. Otra solución sería dirigirnos a la avenida Alonso de Córdoba, en Vitacura. Pero, no, en tiempos de crisis no podemos darnos esos lujos de la elite criolla.

La decoración como concepto, debemos democratizarlo y ser accesible a todos. La solución es que por pocos pesos si podemos dejar nuestro hogar, como nuestro. Es posible sacar de nuestras mentas aquel prejuicio que daba a las tiendas de objetos made in China, la connotación de plástico barato, o la típica imagen de la figurita de porcelana brillante, casi holográfica.

Nuestro recorrido se inicia en la calle Irarrázabal, metro Plaza Egaña, mientras se esperamos la micro una mirada a las tiendas que allí se encuentran. Y ¡sorpresa! Loza a granel blanca por tanto combinable con distintos manteles e individuales de diversos colores, y lo mejor a sólo 490 pesos cada plato, posillos para salsas y picadillos a 200 pesos.